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Tema: historia aun sin titulo leanla

  1. #1

    Por Defecto historia aun sin titulo leanla

    primer capitulo:


    DESCRIPCION.


    En la época donde las casa eran de madera y piedra, donde solo existían las antorchas para iluminar la noche, en la época donde un imperio llamado Alagaerenia gobernaba todo terreno y toda isla, entre los límites del pueblo Verdan y en los límites del bosque Verduc había una granja, en esa granja viven tres personas, la primer persona es: Trent, un joven de diez y ocho años de edad, su pelo es rubio amarronado corto, ojos marrones como las mejores hojas de otoño, tiene una gran cicatriz en la mejilla, que va desde la parte izquierda de su boca (aunque no llega a su boca por medio centímetro), hasta casi su oreja, es una persona que si necesita masacrar a la gente solo por salvar la vida de quienes lo rodean lo haría.
    El segundo habitante es su padrastro: Sean, es un adulto de cuarenta y ocho años, su pelo es negro amarronado, con algunos mechones de canas, el pelo lo utiliza largo aunque atado con un cinta generalmente gris, es un hombre pacífico aunque en sus ojos marrones con el centro un poco rojizo y en su mirada parece estar listo para atacar o defenderse en cualquier momento.
    El ultimo habitante es: Liria, una niña de doce años de edad (es la hermana menor de Trent y obviamente la hijastra de Sean), su pelo es completamente rubio (lo tiene tan largo que llega a su cintura), sus ojos son azules y en el centro celeste (nada que ver con lo de su padrastro y su hermano), es una persona que podría estar feliz y de un segundo para otro extremadamente enojada sin que nadie allá echo nada.
    La granja, más que una granja era una pequeña casa con un gran enrejado a la derecha de la casa para los animales, que eran: doce vacas, siete caballos, nueve cerdos (chanchos), veinte gallinas (para ellas se había grado una pequeñas casitas para que pudieran poner sus huevos), trece ovejas y dos perros, que no se vendían (ya que preferían tenerlos para vigilar), eran de la familia de los lobos, una se llama Fritz, tiene cuatro años perruno, es macho, su pelaje es blanco pero con el cuello negro, la cabeza gris, y en las patas algún que otro mechón gris, la otra es Kira, tiene cinco años perruno) es una hembra, su pelaje es negro aunque tiene algún mechón gris oscuro sus ojos igual que Fritz son completamente azules.
    La casa consiste un comedor de ocho por ocho, en esta habitación solo hay una mesa de madera con tres sillas (en el centro del cuarto), una estantería colgada a la derecha, la puerta se encuentra en la pared izquierda, en la misma pared de la estantería a su derecha hay otra puerta, que lleva a la habitación donde se duerme, esta es de cuatro por ocho, en ella hay tres camas de madera con montones de paja para hacerlas más suaves, la casa es completamente de madera, no es la mejor pero ha resistido muchas tormentas, tornados, etc.
    Además de animales tienen un gran espacio para cultivar, los cultivos están a la izquierda de la casa sin protección alguna (el espacio de cultivo es grande y está siempre lleno).

  2. #2

    Por Defecto

    segundo capitulo:

    DESCUBRIMIENTO


    En un día soleado al medio día: Trent estaba cosechando mientras que Liria alimentaba a los perros su padre fue al pueblo, no dijo para que pero cuando volvió alguien lo acompañaba, era el hermano de Sean (se llama Lleador, tiene cincuenta años, es robusto y un tanto insoportable, pero los chicos les gustaba que viniera porque siempre les traía algo), Trent y su hermana dejaron las cosas en el suelo y fueron caminando, este se les acercó, los abrazo y dijo:
    -hola, tanto tiempo... (El tío tenía una caja de un metro por medio metro) Trent a ti te traje esto (abrió la caja y saco un arco de madera con cinco flechas de madera con puntas de metal afiladas) ¿te gusta?
    -me encanta, gracias -lo abrazo y se movió a un lado.
    - y a ti Liria te traje esto (de la caja saco un collar de plata con un diamante azul medio celeste en el centro) ¿qué te parece? Según me dijo quién me la vendió, este collar te protege de los males, y creo que aunque no sea cierto te podría gustar.
    - si... me gustan gracias -lo abrazo-.
    Luego lo invitaron a pasar y este dejo una bolsa de cuero negro en el cuarto donde duermen, Liria saco unos platos, unos vasos de vidrio y cubiertos, los acomodo en la mesa mientras que Lleador se sentaba y Tren calentaba la carne de esta forma: sobre los adoquines del parque puso una antorcha en un hueco de entre dos adoquines, puso dos grandes rocas en los costados y arriba una tabla de metal, alrededor de la antorcha puso unas ramas y una vez prendidas: arriba del metal apoyo la carne.
    Luego de media hora charlando Sean puso la carne en los platos y con un balde de metal lleno del agua del rio que tienen cerca apago el fuego, dejo las rocas donde estaban y la tabla de metal la dejo en el lado izquierdo de la puerta por afuera. Lleador se quedó a dormir por una noche (durmió en la cama de Trent, el chico tuvo que dormir en un montoncito de paja a un lado de su cama), cuando apenas salió el sol todos ya se habían despertado y estaban desayunando, horas más tarde Lleador le ofrece a Trent y Sean ir a cazar, los dos aceptaron y luego de unos minutos estaban todos listos, Lleador se dejó la ropa del día anterior para ir de caza, que consistía en un pantalón marrón, una remera blanca medio amarronada por la tierra, un chaleco de cuero marrón y su bolso que dentro tenia carne cocinada pero fría, y en su cinturón una funda de cuero marrón y dentro una espada gris metálica con mango negro, no era gran cosa. Sean llevaba la misma vestimenta que su hermano, pero no llevaba bolso, solo una espada colgada del cinturón, pero sin funda, la espada era igual a la de su hermano pero esta estaba menos filosa y en el pelo una cinta roja que sostenía su pelo. Tren se había puesto un pantalón blanco medio amarillento ya que estaba sucio y una remera marrón completamente arrugada, y en su espalda el estuche de flechas con sus respectivas flechas y en la mano su arco.
    Le pidieron a Liria que se quedara y no le abriera la puerta a nadie más que a ellos ya que probablemente tardarían, ella acepto sin quejarse. A medio día partieron al bosque y en menos de una hora se adentraron al oscuro bosque, hacían más de treinta grados pero debajo de la permanente sombra del bosque estaban a menor temperatura, se adentraron por una hora hasta que frenaron al escuchar un crujido, pero no era nada más que un conejo al pisar una rama. Se sentaron allí mismo y esperaron, Trent miraba al cielo y vio una figura volar, era como un pájaro pero no lo era, este se levantó y grito:
    -¡miren, allí! -señalo con su puño cerrado al cielo, pero para entonces no había nada-.
    -creo que estas empezando a alucinar, mejor volvamos -dijo Sean-.
    Pero cuando se levantaron Sean empezó a correr al ver una figura que se movía no muy lejos de ellos, Trent intento seguirlo pero lo perdió de vista.
    -no. -dijo Lleador el chico lo miro- esperamos unos segundos antes de seguirlo.
    -pero... ¿¡para qué?!
    -porque él nos podría confundir con el animal que vio y atacarnos sin querer -el chico asintió con la cabeza y esperaron unos minutos-.
    Luego se echaron a correr por donde su padre.
    Caminaron y corrieron durante horas y encontraron al caballo que Sean seguía, estaba corta a la mitad y con tajos como de garras por todo el cuerpo, la mitas que sería la parte trasera había desaparecido, en los arboles habían ralladuras como si le hubieran dado muchas veces con espadas pero despacio, el caballo era completamente marrón y su cara parecía de terror mesclado con dolor.
    Siguieron caminando (siguiendo el rastro de destrucción) hasta que Lleador freno a Trent con el brazo y dijo:
    -quédate aquí esperando con el arco detrás de un arbusto, yo seguiré el rastro de destrucción, es peligro y… -se interrumpió-.
    -pero ¡yo puedo contra lo que allá causado esto!
    -¡no! No tienes idea de lo que causo esto -lo agarró del brazo derecho por la parte del codo y con gran fuerza lo tiro contra un arbusto para que se quedase allí- no estoy como para que tú me desafíes en estas circunstancias -el chico se asustó, nunca lo había visto tan enojado, mejor dicho… nunca lo vio enojado, así que se quedó detrás del arbusto esperando-.
    Lleador se fue y luego de unos minutos se dijo a sí mismo ``no esperare, soy lo suficientemente fuerte como para enfrentarme a tal cosa´´. Se levantó y se echó a correr siguiendo el camino de destrozos luego de correr por casi hora y media empezó a oler humo y se dio cuenta que su rango de vista se había disminuido por el humo, entrecerró los ojos y se guio por su olfato y por lo poco que veía, luego de unos minutos casi no respiraba y empezó a toser, aunque abriera al máximo los ojos no veía más que a un metro de distancia, freno y se sacó la remera, luego se la puso en la cara para tapar su boca y nariz, por ultimo le hiso un nudo con las mangas y pudo respirar un poco mejor, siguió corriendo hasta que vi unos árboles quemados, luego sintió un temblor del terreno y luego callo sin fuerzas al suelo, sin saber que había provocado el temblor se sentó apoyando su espalda contra un árbol porque se había empezado a marear, agarro su botella de metal llena de agua, tomo un poco y el resto se lo tiro en todo el cuerpo, justo cuando estaba a punto de levantarse cae un árbol joven pero grande sobre sus cosas, Trent se salvó por un segundo, agarro su arco con sus flechas y siguió corriendo, encontró un lugar con menos humo pero siguió corriendo, luego el humo volvió a aumentar y la tierra tuvo otro temblor esta vez no callo pero sintió mucho calor al ver una llamarada de fuego frente a él, se tiro al suelo porque luego de la llamarada una figura negra diez veces más grande que el caballo y con alas paso volando un dos metros del suelo seguido de Sean y Lleador (ellos parecían respirar con naturalidad aunque estaban muy heridos), Trent aprovechó el momento y lanzo una flecha hacia la figura, esta freno justo cuando su padre y su tío se dieron cuenta que el chico estaba en el suelo, los dos estaban con sus espadas desenfundadas y llenas de sangre, la figura se había volteado y los miraba enfurecidos, Trent se asustó al ver la posibilidad de que la bestia fuese un dragón aunque era obvio ya que sus escamas pinchosas habían roto los árboles, además era imposible que un accidente causara tal incendio y por sus gigantes alas que le permitían volar, no le quedaba otra opción que pensar lo peor. El dragón lanzo una llamarada de fuego hacia ellos por se tiraron a la derecha en el momento justo, Sean aprovechó que el dragón seguía tirando potentes llamaradas y se puso en el lado derecho de la bestia, con un grito clavo su espada en el ojo negro del dragón, este paro de lanzar fuego y con su cabeza golpeo al padre del chico, este salió volando unos metros e impacto contra un árbol, Sean se había debilitado notablemente pero todavía seguía en pie, el dragón dando grandes pasos, tirando abajo árboles se dirigió a Sean justo cuando estaba a punto de atacarlo con sus filosas garras Lleador levanto un gran árbol y se lo lanzo como si fuese una lanza gigante, esta impacto contra la cabeza de la bestia, aulló de dolor y miro para atrás, Trent aprovechó y tiro todas sus flechas en el ojo herido del dragón, la bestia se dio vuelta y con grandes pasos fue hacia Trent pero antes que llegara Sean corto su cola por la mitad, el dragón aulló de nuevo pero no ataco, abrió sus alas y empezó a moverlas arriba abajo… con sus patas traseras se impulsó y empezó a volar, una vez en lo alto lanzo otra potente llamarada por no lastimo a nadie ya que no veía muy bien con las flechas incrustadas en sus ojos, Lleador y Sean gritaron algo y todo el humo, y los arboles volvieron a la normalidad, Trent se durmió a causa de lo que dijeron, era como si lo hubiesen hechizado.


    server 5
    nombre: vitas
    alianza: LGJ
    Última edición por vitas; 06-04-2013 a las 04:22 PM

  3. #3

    Por Defecto

    el capitulo se me a echo largo pero aquie esta.
    espero que les guste

    DESAFIANDO AL IMPERIO.

    Al despertar estaba acostado en una cama, a un costado estaba sentado Sean, mientras que la enfermera Katrina, un joven de veinte cinco años, pelo negro generalmente se lo dejaba largo pero ese día lo tenía atado con una cinta roja, que quedaba bien con su traje blanco de enfermera, se encontraba en el hospital del pueblo, y apenas había abierto los ojos la enfermera me empezó a hacer preguntas aunque no presto atención, entonces miro a su padre, este poniendo vos fuerte para que la enfermera se calle dijo:
    -estuviste dormido por casi una semana, ¿te sientes bien? –dijo calmando la vos ya que la enfermera paro de hablar-.
    -eh… si, ¿y Liria?
    -en casa.
    -ah –se levantó y dio unos pasos, su padre también se levantó y le agradeció a la enfermera aunque esta no hizo nada más que hablar-.
    Una vez fuera Trent echó a correr hasta salir del pueblo, detrás su padre lo seguía sin entender, fuera se frenó y espero a Sean, cuando llego dijo:
    -¡porque quede dormido tanto tiempo!
    -cuando fuimos a cazar te caíste y te golpeaste la cabeza contra una roca, y perdiste la conciencia.
    -podría ser… pero que hay del dragón eh, del humo y todo el resto de lo que paso.
    -¿Qué? Creo que tuviste un raro sueño, los dragones no existen… vale vallamos a casa.
    -bueno… pudo haber sido un sueño –no quiso insistir más en el asunto-.
    Luego de caminar un tiempo llegaron a su casa, cenaron ya que era de noche y luego durmieron.
    Cuando apenas apareció el sol se escuchó en la casa el sonido de un guante de malla golpear la puerta, Trent fue el único que se dio cuenta, así que despertó a su padre y a su hermana, volvió a sonar el ruido del golpe por tres, Sean se acercó a la puerta y gruño:
    -¿¡Quién me molesta a esta hora de la mañana?!
    -soy Calajan, soldado imperial, vengo para que des tu paga mensual al rey, si tu no colaboras quemaremos su casa con ustedes dentro.
    Sean abrió la puerta, miro al soldado de pies a cabeza, este llevaba una armadura de cota de maya, con un casco un tanto oxidado tenía una cejas rojas así que de dujo que era pelirrojo, tendría alrededor de cuarenta años y por sus cicatrices en la cara era obvio que batallo muchas veces, venía acompañado de cinco soldados más, todos menores de veinte años de edad, la armadura y el casco les quedaban grandes y casi no se les veía la cara.
    -¿cuánto os debó?
    -doscientas monedas de oro, sesenta de plata y noventa de bronce.
    -pero… no tengo tal cantidad.
    -no hay problema -la cara de Sean se relajó aunque ahora cambiaria de nuevo- ustedes dos agarren todos los caballos que sus débiles brazos puedan, tu ve con tu espada y corta toda la cosecha, luego pisotéala hasta que no sirva para nada, ustedes tres maten a el resto de los animales.
    Sean se puso colorado de furia y antes de que pudieran romper o robar algo le pego con el puño cerrado y con toda su fuerza en el lado izquierdo del casco, en este de repente apareció una abolladura gigante con casi cuatro centímetros de profundidad, el hombre trato de sacárselo pero solo logro lastimar su oreja, Sean con el puño derecho golpeo en el estómago al soldado, dejo una abolladura mucho más profunda y larga que la otra, el soldado se tiro al suelo y empezó a girar allí hasta que empezó a salirle sangre por la boca y perdió la consciencia pero no murió , los demás desenfundaron sus espadas y apuntaron a Sean la este dio unas risitas y le quito la espada a uno, la levanto como para cortarlo a la mitad pero rio de nuevo y dijo:
    -si no querréis quedar como ese chaval les recomiendo irse y no volver, a y llévense a ese tipo.
    Los cinco quedaron pálidos y sin apartar la mirada de Sean se fueron arrastrando el cuerpo de su jefe.
    Sean miro para adentro y dijo:
    -pueden salir.
    -guau como… como lo as echo –dijo Trent, Liria parecía estar de lo más normal y nada sorprendida-.
    - nada más lo eh golpeado un poco, no morirá pero esta inconsciente.
    Lo dejaron en el aire y luego Sean dijo (cambiando de tema):
    -Trent, Liria quieren ir al pueblo de paso les daré dinero y se compraran algo. Lo que quieran.
    -si… -los dos dijeron en dúo y luego Liria dijo- pero ¿no hay ningún truco o escusa?
    -no, no la hay.
    Fueron caminando al pueblo y dejaron a los perros dentro de la casa para proteger, luego de media hora llegaron al pueblo Verdan, en la entrada no había guardias, cosa que en cierto sentido era mejor ya
    Que ellos solo ponían escusas para quitarte dinero:
    -bueno –dijo Sean- aquí tienen –les dio veinte monedas de oro a cada uno dentro de pequeñas bolsas de cuero- no vemos en una hora aquí en la entrada, ah y quédense juntos, es peligroso.
    Liria no lo escucho y siguió a su padre que ni se quejó por su estado cambiante, Trent se fue a la herrería, el señor que trabajaba dentro estaba dándole unos golpes con su martillo plateado a una espada recién enfriada, cuando Trent entro este se levantó, se lavó las manos con un trapo y luego dijo:
    -¿a qué vienes?, si vas a quitarme tiempo puedes ir yéndote –es herrero era de pelo marrón, con unos brazos increíblemente grandes y su vos era la más poderosa que se había escuchado en el pueblo-.
    -quería… -lo miro con ojos de que ya le estaba haciendo perder el tiempo- quería ver los arcos y flechas.
    -ah… ve al fondo a la derecha lo encontraras.
    Vio como el herrero continuaba, entonces empezó a caminar, había desde espadas y escudos hasta bastones y hachas, el lugar tenia cualquier cosa que se pudiera usar de arma, era grande, y tenía al fondo a la derecha unas escaleras que subían, a la izquierda había un pequeño pasillo ancho que lo habían utilizado para colgar o apoyar las armas ya que no habían puertas, se empezó a fijar y el recuerdo de su tío regalándole el arco lo atormento, ya que a él lo veía tan pocas veces, busco uno igual al que su tío le regalo pero hasta el peor de todos los arcos costaba más de cincuenta monedas de oro, así que decidió mirar las espadas pero estaban aún más caras, así que quiso mirar las dagas, estas estaban por debajo de cien monedas de oro y por arriba de diez, había una que costaba veinte, era de un mango negro con el metal y el filo plateado, tendría un poco menos de la longitud de su codo hasta su hombro, fue hasta el herrero que ahora estaba sentado en una silla sin respaldo completamente de madera, se encontraba mirando a la calle, frente a un escritorio, le mostro la daga:
    -esta cuesta veinte monedas de oro.
    Mostro la bolsa con monedas y este por unos minutos se fijó que hubiera la cantidad justa, continúo:
    -puedes llevártela, esta afila.
    El chico salió por la puerta de vidrio y se fue a la entrada del pueblo, allí un viajero discutía con dos soldados con lanzas y armaduras:
    -… pero les digo que soy un viajero sin dinero, no puedo pagarles, además no vivo aquí -el viajero parecía preocupado, llevaba una remera de mangas largas muy rotas, de color marrón claro, un pantalón medio roto de color marrón y una gran bolsa de cuero cargada en su espalda-.
    -bueno -dijo el soldado más alto- como no tienes dinero… te quitaremos tu bolsa –empezaron a forcejear los dos soldados contra el viajero-.
    Tren no pudo aguantar ver la escena y por instinto puso su daga con el filo sobresaliendo ente su dedo pequeño de la mano izquierda y la muñeca, corrió y cuando se acercó salto y dio un tajo perfecto en la frente del soldado más bajo, este dejo de tirar de la bosa, cargo su lanza y la movió para los costados como si fuese una espada, el chico se agacho justo y dio un patada con el pie derecho en la mano derecha que era donde sostenía la parte que más se acercaba a la punta, este dejo caer la lanza y desenvaino un espada que tenía en el cinto, y se puso en posición de combate, mientras que el otro se había ido a buscar a más soldados, dejando al viajero tirado en el suelo con la marca de un puño en la cara, Trent se levantó justo a punto de esquivar la espada, el soldado hiso otro intento pero Trent lo freno con el filo de su daga provocando una lluvia de chispas, mientras que el soldado quedo atontado por las chispas dio un tajo a su pierna que aunque estaba protegida logro dar con un punto débil del soldado, este se tiro al suelo, mientras que Trent veía a su padre y hermana mirándolos, movió la cabeza un poco a la derecha y vio como seis soldados iban hacia él, se echó a correr entre las calles seguido de su padre y hermana, vieron un espacio ente dos casas, perfecto ya que estaba oscuro y lleno de barriles, cada uno se metió en uno, los soldados siguieron corriendo, pero a uno se le dio por mirar entre los espacios de las casas, tres contra uno no era justo pero en estas situaciones no se habla de justicia, Trent salto e su barril mientras que su padre y hermana levantaban sus tapas para mirar, Trent lo había agarrado con su daga en el cuello y ahora lo estaba amenazando, al parecer este no obedeció y obtuvo que lo decapitaran, Trent se iba a meter de nuevo en el barril justo cuando uno más vio que allí estábamos y aviso a los demás, la desventaja era que el callejón no tenía salida, Sean y Liria salieron de sus barriles.
    Sean saco su espada de la nada y se paró delante de Trent, los tres soldados con lanzas intentaron atacar a la cadera de Sean, pero este dio un salto y luego con un movimiento de su espada corto las lanzas dejando solo unos palos, luego de una patada tiro a los tres al suelo, los demás al quedar maravillados le dieron tiempo a correr para escapar, ya empezaba a ver gente en las calles pero se movían a los costados para no interrumpir, pero solo bloqueaban más salidas, siguieron corriendo hasta que Sean decidió frenar y combatí. Liria se escondió entre la gente y se perdió de vista, mientras que Trent y su padre se preparaban para pelear, no querían matar a nadie pero si era necesario lo harían, los primeros tres Sean les dejo montones de tajos que atravesaban sus armaduras, se fueron, a los demás Trent rápidamente les lleno de tajos las caras, y a uno le quito un ojo, los soldados estaban heridos, la gente se empezó a esparcir y luego Liria apareció y los tres, corriendo se fueron.
    Al llegar a su casa Sean parecía un poco más preocupado de lo normal, una vez dentro:
    -¿te sientes bien? –dijo Liria-.
    -sí, chicos guarden lo más importante en sus bolsos, rápido antes de que lleguen los… -dejo la palabra en el aire-.
    -¿los que? –Pregunto Trent-.
    -nada –su frente se empezó a perlar de los nervios- rápido es una orden –se puso a mirar afuera con la puerta entornada-.
    Trent había metido en su bolso ropa extra solo, mientras que su hermana había metido además de ropa, una manta, un pedazo de madera y unos cubiertos.
    Los dos fueron con su padre que había metido en su bolso carne cruda y un poco de ropa:
    -ya era hora, iremos al bosque y… -lo interrumpió Liria-.
    -¡yo de aquí no saldré hasta que me den una explicación! –parecía más confundida que segura de lo que hacía-.
    -prometo… prometo explicarte todo pero ahora debemos irnos, no podemos perder tiempo y… -otra vez se calló-.
    No se quejó porque solo perdería tiempo, salieron de la casa y fuera parecía que nada iba mal, pero Sean estaba tan nervioso que desenfundo su espada y se puso en posición de pelea, seguido de eso volvió a guardar su espada, sin hablar les señalo a los chicos que se adentraran en el bosque, seguidos de él.
    Una vez dentro no se sabía bien si ya había anochecido, Sean los paro e hizo que se sentaran allí mismo:
    -ahora quiero explicaciones –dijo otra vez-.
    -te las daré pero debemos huir, por razones que no os puedo decir.
    -¡no! Ahora sí que no esperare, ¿Por qué corremos? Si pudiste acabar con esos fácilmente, además ¿de que corremos? Ahora empieza a hablar si quieres que te siga.
    -corremos de algo poderoso, solo de eso, ahora sig… -lo interrumpió de nuevo-.
    -no, yo de aquí no me muevo sin una explicación compleja.
    Sean dejo pasar los minutos, aún más nervioso, parecía que estaba a punto de hablar pero el sonido del metal chocar lo interrumpió, desenfundo su espada y antes de que diera la orden de que se escondieran, saltaron de todos lados hombre más fuertes que el herrero en físico, vestían unas armaduras rojas como la de los soldados pero estas eran más grandes por su tamaño y eran negras con una raya roja, sus cascos eran como los de los soldados imperiales, solo que eran también negros y tenían un par pequeño de cuernos, de decoración en sus hombros, sus espadas eran negras y un poco más grandes que la de los soldados comunes, eran mino unos cincuenta, Liria escondida detrás de su padre dijo:
    -e… este es… ¿algo poderoso?
    En vos baja dijo:
    -no, hay algo peor.
    Del cielo apareció un dragón negro que aterrizó arriba de algunos de los árboles que tiro al caer, que sinceramente los arboles caídos formaban un círculo que impedía salir de dónde estaban, el dragón escupió una llamarada g quemo los árboles caídos, el más grandote de los soldados se acercó y con vos poderosa más que la del herrero dijo:
    -saludos Sean hace cuanto que no nos vemos, da igual, vendrán con nosotros, por las buenas o por las malas.
    -elijo por las malas.
    Saco su espada y la clavo en el pecho del guerrero, y todos los demás soldados se esfumaron como si fuesen una ilusión pero el dragón seguía allí:
    -ja, olvide que tu espada era contra magia, pero si lo quieres por las malas…
    Le dio una patada y lo mando volando casi arriba del fuego, Tren por instinto corrió y le intento lastimar con la daga, pero ni lo rasguño, este de un manotazo lo alejo, Liria se había escondido lejos del dragón pasando por un hueco no quemado, estaba lejos, Sean se levantó y su espada se agrando un poco tal como sus músculos, ahora era más un guerrero que un viejo con buen físico, corrió con la espada en alto y le golpeo en el casco con tal fuerza que se lo quito, debajo no había nada, solo arena negra, el dragón rugió y el último soldado se esfumo, este de un salto se puso frente a Sean y lo empujo fuera del círculo, tiro una potente llamarada que volvió a quemar los troncos, miro a Trent y soplo pero no lanzo fuego, si no que su daga se convirtió en una espada como la de los soldados de ilusión, Trent en lugar de un dragón vio y oyó a una figura como de un humano dentro del dragón:
    -ahora te enfrentaras a mí en forma de dragón si quieres que se salven.
    -s… si tu… tu eres el dragón del otro día.
    -no, ese era otro de los miles que hay.
    Se desespero
    -¿m…miles?
    -sí, ahora no me agás perder tiempo y pelea.
    La figura humana desapareció y apareció el dragón, Trent se concentró y levanto su espada, el dragón se movió y el chico pesadamente bajo la espada, que debía de pesar lo mismo o más que él, el dragón de un zarpazo lo lanzo cerca del fuego, este se levantó como si arriba tuviese una vaca de las grandes, el dragón se le acercó y parecía reír pero luego lanzo una llamarada, Trent por instinto puso la espada frente al para evitar el fuego, sirvió, la levanto un poco más y la dejo caer en la cabeza del dragón, este se hizo un poco borroso pero su tamaño aumento a casi el doble, pareció reír otra vez, y se convirtió en un humano del tamaño que tenía en ese momento, más que una persona era un espíritu negro pero con armadura y una gran espada, Trent vio que este bajaba su espada y se corrió rápidamente, aprovechando que se le había trabado la espada en la tierra, el chico empezó a golpear su pierna con la espada, pero solo salía arena negra que volvía a su pierna para dejarlo sin un solo rasguño, el espíritu saco su espada de la tierra, y apunto a Trent, luego de costado le pego al chico con la pierna izquierda, este salió volando, y callo contra un pedazo de árbol quemado pero no había fuego, se levantó como si nada y corriendo con la espada en algo golpeó la pierna del espíritu, cortándosela, esta parte empezó a reconstruirse pero mucho más lento, decidió golpear de la misma manera la otra pierna, volvió a salir arena negra pero se cortó y empezó a reconstruirse, el espíritu volvió a crecer de tamaño, impidiendo que el cortara más partes, pero lo cortado empezó a reconstruirse más lentamente, Trent vio a su alcance la posibilidad de trepar un árbol y saltar a la cabeza del espíritu, decidió no perder tiempo y lo hizo, con su espada para agarrarse empezó a trepar el árbol más cercano.
    Una vez arriba dio un gran salto y llego a la cara del espíritu, cosa que no se había dado cuenta antes, era que no tenía ojos, eran dos bolas negras de arena, también su rustica boca, lo que si era que en la frente algo le brillaba, y decido atacarlo.
    Hundió su gran espada en la supuesta frente y salió un montón de arena negra, por poco se cae, vio que casi se finalizaba de restaurarse y se aligeró, después de unos cuantos golpes el brilló aumento y mucha más arena callo pero cuando estaba a punto de golpear otra vez vio una bola rojiza medio negra pero que relucía, sin dudar la golpeó con la espada, justo cuando el ser iba a golpearlo con su mano, la arena estallo tirando arboledas, y a el mismo, salió volando hasta impactar contra un árbol que no había caído, la arena desapareció completamente y Trent agotado se incorporó, y busco a su padre y hermana.
    Estaban donde antes se encontraba, el círculo de árboles calcinados, estaban inconscientes y sin heridas, Trent fue corriendo y al mirar a los costados, se dio cuenta de que veía borroso, se buscó heridas y estaba lleno de cortaduras, miro a donde estaban su hermana y padre y noto que veía borroso y rojo, dio unos pasos más y cayó al suelo sin fuerzas, luego perdió la conciencia de a poco hasta perderla por completo.

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    nombre: vitas
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  4. #4

    Por Defecto

    Jajaja no quiero criticar pero no tiene comentarios y lleva mas de un año xd
    Support, deff personal, no importa como se llame, en todos los juegos soy lo mismo xD

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